Arrugo la bolsa de papel entre mis temblorosas manos, de puro húmeda ha dejado de crujir. Me tranquilizaba el ruido que hacía al arrugarla, ahora ya ni ese consuelo tengo. […]
Seguir leyendoArrugo la bolsa de papel entre mis temblorosas manos, de puro húmeda ha dejado de crujir. Me tranquilizaba el ruido que hacía al arrugarla, ahora ya ni ese consuelo tengo. […]
Seguir leyendo