
-Abuelo, ¿cuantas estrellas hay en el cielo?
-Millones, mi nena, muchos millones.
-¿Y…para qué hay tantas?
-Cada una pertenece a otra persona, como hay millones de personas es necesario que haya suficiente para todos.
-Ah!…ahora entiendo. -Abuelito, ¿y para qué las personas quieren una estrella, si no la pueden tocar?
-No necesitan tocarla, cada uno tiene su estrella, la mira y a veces ella lo mira a uno, son amigos, ¿entiendes?
-Sí y no, y decime abuelo ¿yo también soy persona?
-Por supuesto, mi corazón, sos una perfecta personita.
-Entonces… ¡yo también tengo una estrella!
-Claro, qué pregunta, todos tenemos nuestra estrella.
-¿Y cómo la encuentro, cómo se cuál es la mía?… mira el cielo, todas son iguales.
-Las estrellas son muy inteligentes, cuando busques la tuya, tenés que estar solita, mira el cielo y empieza a buscarla… despacito, despacito, ella te reconocerá y te guiñara el ojito, sólo vos lo notarás, nadie más ¿sabes por qué?
-No.
-Porque es tuya, sólo tuya, y es más…
-Espera abuelito, espera…si yo le hablo y ella no me entiende ¿cómo me va a contestar?
-Muy simple, como entre amigos, ¿entendés?
-No sé, porque con mi amiguita Mecha hablamos, nos contestamos, nos contamos cosas y nos divertimos mucho. Ahora con mi estrella yo le puedo hablar pero está tan lejos…no estoy segura que me escuchará, y hablarme menos, ¿no es cierto? yo creo que las estrellas no hablan ¿qué pensás abuelito?
-Bueno, escucha, ¿no te pasó, alguna vez, que sin hablar, tu amiguita igual te entendió?
-Sí, es verdad, muchas veces no necesitamos hablar, nos entendemos con los ojos, ¿eso querés decir?
-Exacto, justamente así, te podrás comunicar con tu estrella, entenderte con sólo mirarla; pensá lo que decir y ella te comprenderá, y si fuera necesario te ayudará.
-Abuelito, cuando yo hable con mi estrella, ¿también podré seguir hablando con vos?
Autor: Beto Brom
Sobre el autor
Beto Brom
Author: Beto Brom
Nacido en Bahía Blanca, Argentina, en el verano del 43, de madre enterriana y padre bahiense. Ya años radicado en un rinconcito de la histórica Galilea, en la milenaria Israel, junto a su cordobesita, tres hijos y nueras, 9 nietos y una bisnieta. Aprecia los animales y día a día en sus caminatas matinales, goza de los regalos de la madre natura. Publica sus "garabatos" en varios portales literarios a lo largo y ancho de la Web, y comenta publicaciones de sus colegas de la pluma. Brega y lucha con su pluma por el Shalom (Paz) en el mundo.
